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2018-06-27 :
Estudiando espermatozoides en carrera
Investigadores de la UNMdP-CONICET y de la Universidad de Castilla-La Mancha, España, diseñaron un software de acceso libre que mide desplazamiento, velocidad y trayectoria de los espermatozoides. La herramienta, ya disponible, es clave en el campo de la agroindustria y de la medicina reproductiva.
Nicolás Camargo Lescano (Agencia CTyS-UNLaM)- El conteo y la movilidad de espermatozoides son datos esenciales tanto en medicina reproductiva como en la agroindustria. Pero la evaluación de la calidad de semen en humanos y en especies de interés reproductivo –toros, caballos, cabras y otros- precisa de costosos sistemas comerciales, que además no tienen flexibilidad para estudiar muestras distintas.
Con esta problemática de base, un equipo interdisciplinario de la Universidad Nacional de Mar del Plata-CONICET y de la Universidad de Castilla, España, diseñaron el “Sperm Motility Tracker”, un software de acceso libre que es capaz de medir en simultáneo las trayectorias de hasta 120 espermatozoides. El estudio se hace a partir de videos adquiridos mediante un microscopio con contraste de fase.
“Una de las características más importantes de los espermatozoides es la movilidad, estamos hablando de gametas que necesitan moverse para poder fertilizar”, explica Andreina Cesari, investigadora independiente del Instituto de Investigaciones Biológicas (IIB, CONICET – UNMDP) e integrante del proyecto.
Además de medir la movilidad de las gametas, el software también identifica a qué velocidad se desplazan y qué tipo de trayectoria describen, ya sea rectilínea o circular. “Todos esos datos hablan mucho de la fisiología de la célula y de la calidad de una muestra seminal, por ejemplo, para la inseminación artificial”, amplía Cesari.
“Una de las ventajas de este software es su adaptabilidad: es ampliamente parametrizable como para probarlo con diferentes especies, donde las ‘cabecitas’ y ‘colitas’ de los espermatozoides varían según la especie”, destaca Virginia Ballarin, directora del Laboratorio de Procesamiento Digital de Imágenes perteneciente al Instituto de Investigaciones Científicas y Tecnológicas en Electrónica (ICyTE-CONICET) de la UNMdP.
Cesari, por su parte, resalta tanto el armado del software –que ya funciona correctamente- como el trabajo de biólogos y veterinarios para validar la herramienta. “Si alguien llama mañana mismo, les compartimos el código y ya se lo puede utilizar. Es importante que se sepa que fue comparado sistemática y rigurosamente con un software comercial”, apunta la investigadora del CONICET.
Una innovación abierta y libre
Según detallan las investigadoras, la decisión de que el software sea de código abierto estuvo desde el primer momento. “Software libre no significa gratis, sino abierto- aclara Ballarin-. Cualquier institución sin fines de lucro como universidades, laboratorios de investigación u otros que lo necesiten, les otorgamos el código para que puedan utilizarlo y no tengan que pagar. Sólo necesitan el microscopio de contraste, que es lo que se utiliza para analizar la muestra”.
Cesari agrega que, en el campo de la agroindustria y la producción pecuaria –que fue el punto de partida para el desarrollo-, la falta de una herramienta como esta es una limitación muy grande, por los altísimos costos de laboratorios que cuenten con el equipo comercial. “Nos parecía que, de algún modo, desde nuestro lugar de científicos podríamos contribuir con alguna solución. En el ámbito de la biología y la veterinaria, es una limitación muy grande”.
La investigadora espera que, además de ser una herramienta útil en cuestiones de medicina reproductiva, el software pueda llegar a utilizarse en otros ámbitos. “Hay especies, como los zánganos –el macho de las abejas-, o los peces, que largan sus gametas al ambiente. Y esas células son muy sensibles a los cambios de ambiente”, desarrolla la investigadora.
“De esta manera, se podría llegar a utilizar los cambios de movimiento o velocidad en los espermatozoides para detectar la presencia de tóxicos en el agua o en el aire. Pero estas aplicaciones serían más a futuro, y no tan directa como la que el software tiene hoy en día, en el ámbito de la medicina reproductiva”, concluye.
Fuente: CONICET
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2018-06-27 :
La deuda externa crece a un ritmo de más de USD 213 millones por día
El abultado déficit que históricamente han registrado las finanzas públicas y el minúsculo nivel del mercado de capitales local se han combinado para determinar un camino al cielo del monto de la deuda pública contraído con el resto del mundo.
Ese escenario volvió a quedar nítidamente reflejado en el crecimiento de los compromisos financieros con el exterior que registró el informe trimestral del Indec de la Balanza de Pagos, con una notable aceleración respecto de los meses previos.
El stock de deuda externa bruta total con títulos de deuda pública y privada a valor nominal residual, al 31 de marzo de 2018, se estimó en USD 253.741 millones, USD 19.192 millones superior a la del trimestre anterior, a un ritmo de poco más de USD 213 millones por día, de los cuales USD 165,3 millones diarios fueron contraídas por el gobierno general (nacional, provincial y municipal) y el Banco Central. Ascendió a USD 176.161 millones.
El stock de deuda externa bruta total con títulos de deuda pública y privada a valor nominal residual, al 31 de marzo de 2018, se estimé en USD 253.741 millones
Mientras que el conjunto del sector financiero, incluidas entidades oficiales, más empresas y familias, incrementó su endeudamiento con acreedores externos a un ritmo de USD 48 millones por día, a USD 75.780 millones.
La deuda externa crece a un ritmo de más de USD 213 millones por día.
El Indec informó que entre enero y marzo aumentó en USD 19.192 millones. Ascendió a USD 253.741 millones. Estuvo impulsada por el sector público en su conjunto
La emisión neta de títulos públicos en moneda extranjera superó en los últimos 12 meses los USD 23.000 millones.
La emisión neta de títulos públicos en moneda extranjera superó en los últimos 12 meses los USD 23.000 millones
El abultado déficit que históricamente han registrado las finanzas públicas y el minúsculo nivel del mercado de capitales local se han combinado para determinar un camino al cielo del monto de la deuda pública contraído con el resto del mundo.
Ese escenario volvió a quedar nítidamente reflejado en el crecimiento de los compromisos financieros con el exterior que registró el informe trimestral del Indec de la Balanza de Pagos, con una notable aceleración respecto de los meses previos.
El stock de deuda externa bruta total con títulos de deuda pública y privada a valor nominal residual, al 31 de marzo de 2018, se estimó en USD 253.741 millones, USD 19.192 millones superior a la del trimestre anterior, a un ritmo de poco más de USD 213 millones por día, de los cuales USD 165,3 millones diarios fueron contraídas por el gobierno general (nacional, provincial y municipal) y el Banco Central. Ascendió a USD 176.161 millones.
El stock de deuda externa bruta total con títulos de deuda pública y privada a valor nominal residual, al 31 de marzo de 2018, se estimé en USD 253.741 millones
Mientras que el conjunto del sector financiero, incluidas entidades oficiales, más empresas y familias, incrementó su endeudamiento con acreedores externos a un ritmo de USD 48 millones por día, a USD 75.780 millones.
Fuerte aceleración del sector público
La política gradualista de baja del déficit fiscal y el financiamiento con colocación de deuda externa, para poder disminuir la dependencia de la emisión monetaria y evitar un excesivo encarecimiento del costo del dinero interno explica la fuerte aceleración de la dinámica de deuda externa del sector público.
Según las estadísticas del Indec, desde el cambio de Gobierno, en diciembre de 2015, la deuda externa pública creció a un ritmo de USD 91 millones por día; pero en los pasados 12 meses se intensificó a un promedio diario de poco más de USD 109 millones, y en el primer trimestre de 2018 se acentuó a casi USD 166 millones.
Desde el cambio de Gobierno, en diciembre de 2015, la deuda externa pública creció a un ritmo de USD 91 millones por día; pero en los pasados 12 meses se intensificó a un promedio diario de poco más de USD 109 millones, y en el primer trimestre de 2018 se acentuó a casi USD 166 millones
En esos períodos también se acrecentó la deuda del sector privado y el sistema financiero en su conjunto, pero en proporciones notablemente menores: USD 14,4 millones diarios en 27 meses; USD 41 millones en el último año y USD 48 millones por día de enero a marzo próximos pasados.
La deuda externa crece a un ritmo de más de USD 213 millones por día.
El Indec informó que entre enero y marzo aumentó en USD 19.192 millones. Ascendió a USD 253.741 millones. Estuvo impulsada por el sector público en su conjunto
La emisión neta de títulos públicos en moneda extranjera superó en los últimos 12 meses los USD 23.000 millones.
La emisión neta de títulos públicos en moneda extranjera superó en los últimos 12 meses los USD 23.000 millones
El abultado déficit que históricamente han registrado las finanzas públicas y el minúsculo nivel del mercado de capitales local se han combinado para determinar un camino al cielo del monto de la deuda pública contraído con el resto del mundo.
Ese escenario volvió a quedar nítidamente reflejado en el crecimiento de los compromisos financieros con el exterior que registró el informe trimestral del Indec de la Balanza de Pagos, con una notable aceleración respecto de los meses previos.
El stock de deuda externa bruta total con títulos de deuda pública y privada a valor nominal residual, al 31 de marzo de 2018, se estimó en USD 253.741 millones, USD 19.192 millones superior a la del trimestre anterior, a un ritmo de poco más de USD 213 millones por día, de los cuales USD 165,3 millones diarios fueron contraídas por el gobierno general (nacional, provincial y municipal) y el Banco Central. Ascendió a USD 176.161 millones.
El stock de deuda externa bruta total con títulos de deuda pública y privada a valor nominal residual, al 31 de marzo de 2018, se estimé en USD 253.741 millones
Mientras que el conjunto del sector financiero, incluidas entidades oficiales, más empresas y familias, incrementó su endeudamiento con acreedores externos a un ritmo de USD 48 millones por día, a USD 75.780 millones.
Fuerte aceleración del sector público
La política gradualista de baja del déficit fiscal y el financiamiento con colocación de deuda externa, para poder disminuir la dependencia de la emisión monetaria y evitar un excesivo encarecimiento del costo del dinero interno explica la fuerte aceleración de la dinámica de deuda externa del sector público.
Según las estadísticas del Indec, desde el cambio de Gobierno, en diciembre de 2015, la deuda externa pública creció a un ritmo de USD 91 millones por día; pero en los pasados 12 meses se intensificó a un promedio diario de poco más de USD 109 millones, y en el primer trimestre de 2018 se acentuó a casi USD 166 millones.
Desde el cambio de Gobierno, en diciembre de 2015, la deuda externa pública creció a un ritmo de USD 91 millones por día; pero en los pasados 12 meses se intensificó a un promedio diario de poco más de USD 109 millones, y en el primer trimestre de 2018 se acentuó a casi USD 166 millones
En esos períodos también se acrecentó la deuda del sector privado y el sistema financiero en su conjunto, pero en proporciones notablemente menores: USD 14,4 millones diarios en 27 meses; USD 41 millones en el último año y USD 48 millones por día de enero a marzo próximos pasados.
Aclara el Indec que "la deuda externa forma parte de los pasivos externos que requieren el pago del principal y/o intereses en el futuro, y tiene como contrapartida un derecho de crédito del resto del mundo frente a los recursos de la economía residente que se reflejan en la posición de inversión internacional. Excluye los pasivos originados en acciones y derivados financieros".
A fin de marzo de 2018, el 60% de la deuda correspondía al Gobierno general; 9% al Banco Central; 3% a las sociedades captadoras de depósitos, el 1% a otras sociedades financieras y el 27% a sociedades no financieras, hogares e ISFLSH.
Por Daniel Sticco
27 de junio de 2018
dsticco@infobae.com
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2018-06-27 :
Política El Gobierno reconoce que en los primeros dos años de gestión cerraron más pymes de las que abrieron
Según el Gobierno, la situación del sector pymes arroja "una evolución de un saldo neto de 2.221 empresas privadas empleadoras menos en 2016 y 2.566 menos en 2017".
El diagnóstico forma parte de las 815 páginas del informe entregado por la Jefatura de Gabinete como respuesta a las casi 700 preguntas que hicieron este mes los senadores de cara a la presentación de esta tarde de Marcos Peña ante la Cámara alta, la segunda del año, prevista para las 16.
"El Ministerio de Producción lleva adelante una estimación preliminar de cierres de empresas. La cantidad de cierres de empresas privadas empleadoras estimada para los años 2016 y 2017 es 69.325 (11,4% del total de empresas) y 72.950 (12%), respectivamente. Las aperturas de empresas fueron de 67.104 y 70.384 para los años 2016 y 2017, respectivamente", abunda el informe en relación a las pymes aunque señala que "detrás de la dinámica empresarial hay una reconfiguración hacia adentro de los sectores productivos".
El Gobierno reconoce que en los primeros dos años de gestión cerraron más pymes de las que abrieron
El diagnóstico forma parte de las preguntas que le hicieron a Marcos Peña de cara a la presentación de esta tarde ante la Cámara alta
El jefe de Gabinete, Marcos Peña, en su última visita al Senado, en abril (Nicolás Stulberg)
El jefe de Gabinete, Marcos Peña, en su última visita al Senado, en abril (Nicolás Stulberg)
Según el Gobierno, la situación del sector pymes arroja "una evolución de un saldo neto de 2.221 empresas privadas empleadoras menos en 2016 y 2.566 menos en 2017".
El diagnóstico forma parte de las 815 páginas del informe entregado por la Jefatura de Gabinete como respuesta a las casi 700 preguntas que hicieron este mes los senadores de cara a la presentación de esta tarde de Marcos Peña ante la Cámara alta, la segunda del año, prevista para las 16.
"El Ministerio de Producción lleva adelante una estimación preliminar de cierres de empresas. La cantidad de cierres de empresas privadas empleadoras estimada para los años 2016 y 2017 es 69.325 (11,4% del total de empresas) y 72.950 (12%), respectivamente. Las aperturas de empresas fueron de 67.104 y 70.384 para los años 2016 y 2017, respectivamente", abunda el informe en relación a las pymes aunque señala que "detrás de la dinámica empresarial hay una reconfiguración hacia adentro de los sectores productivos".
"Si bien el resultado neto en términos de cantidad de empresas es negativo, el empleo, el producto y las exportaciones han aumentado", aclara el informe distribuido a los senadores. "En casi todas las provincias aumentó la cantidad de cierres en relación al 2015. Las que sufrieron más cierres fueron principalmente las del norte, entre ellas Jujuy, La Rioja, Catamarca y Salta", agrega.
La respuesta, distribuida entre otras vinculadas a la obra pública, a la gestión financiero y económico de Cambiemos y la política energética, entre otros rubros, se da justo en momentos en que Mauricio Macri participará, a las 18, del acto por el "día de la pyme " en la sede de CAME, en la ciudad de Buenos Aires.
Y una semana después de la salida de Francisco Cabrera, el ex ministro de Producción cuestionado por la mesa chica del Gobierno y criticado en buena medida por los intendentes del Gran Buenos Aires por su falta de reflejos ante la situación de las industrias locales. María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta habían sido dos de los integrantes del entorno más íntimo del Presidente que pidieron su salida.
Peña estará hoy por segunda vez en el año frente a los senadores. Aunque será la primera desde que se enturbió la relación con el PJ por la sanción de la ley de emergencia tarifaria, de hace casi un mes, que Mauricio Macri vetó.
Durante aquel debate, ya de madrugada, Miguel Ángel Pichetto había sido inusualmente duro en su discurso. "Todo estaba centralizado en la Jefatura de Gabinete. Yo no creo que puedan solos", dijo el jefe del bloque del PJ antes de votar.
Hay, en ese sentido, una serie de negociaciones en marcha para encarrilar los vínculos entre la Casa Rosada y el peronismo federal. Cómo publicó ayer este medio, se avanza en un encuentro entre algunos de los referentes del PJ -Pichetto y Sergio Massa, entre otros- y la mesa política del Gobierno, integrada por Peña, Vidal, Rodríguez Larreta, Rogelio Frigerio y Emilio Monzó. Estaba previsto para ayer por la noche, en formato de cena, pero se pospuso.
La visita del jefe de Gabinete cae además tras el cierre del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y en medio de los tironeos por el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, que ya obtuvo media sanción de Diputados y que fue girado a cuatro comisiones por la vicepresidenta, Gabriela Michetti. Una "maniobra dilatoria", según Pichetto y el bloque del Frente Para la Victoria.
Por Federico Mayol
27 de junio de 2018
fmayol@infobae.com
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2018-06-27 :
Es oficial: hay recesión y es más fuerte de lo que se esperaba
El INDEC publicó el primer dato que refleja la caída en la economía. Aún sin el efecto de la corrida cambiaria, la actividad económica fue en abril 2,7% menor a 2017.
El dato sobre la actividad económica en la Argentina es el peor que podría haber recibido el Gobierno en este momento: refleja que empezó la recesión mucho antes de lo que se esperaba y que es más fuerte de lo que se vislumbraba, a pesar de que aun no incluye el efecto de la corrida cambiaria.
El sector agrario tuvo un retroceso tan notable (30,8%) que el resto de los sectores de la economía, que incluso avanzaron, no alcanzaron para compensarlo. Los analistas esperan que los próximos dos trimestres marquen caídas de la economía y que recién en la última parte del año pueda llegar a mostrar algún repunte. Un factor que determinará esa recuperacíón será cómo terminará el partido entre la suba de precios y las negociaciones paritarias.
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Indec mostró una disminución de 2,7% en comparación con mayo del año pasado. El único factor que explicó esa caída, que fue más pronunciada de lo que advertían los economistas, fue que la sequía impactó en forma muy dura en la actividad del agro.
Tras la salida de Francisco Cabrera, la UIA respaldó la llegada de Dante Sica: "Es un buen cambio"
"Una caída tan fuerte en el agro también terminó impactando en otros sectores como transporte y almacenamiento. Y los otros sectores van a empezar a mostrar síntomas de la recesión en los próximos indicadores, ya por el efecto de la devaluación", explicó a TN.com.ar Martín Kalos, analista de la consultora Epyca.
Por su parte, Gabriel Caamaño, economista de Ledesma, sostuvo: "Sorprendió la magnitud de la caída, aunque se esperaba un efecto sobre el campo por la sequía. En mayo el efecto sequía también va a trasladarse a la industria, porque la soja y el maiz pesan mucho en la industria alimenticia, que a su vez pesa mucho en la industria general".
Una de los elementos que llamó la atención del EMAE de abril fue que, pese a esta caída general de 2,7%, doce de los quince sectores analizados tuvieron avances, pero ninguno fue suficiente para compensar semejante caída en el campo. "Es destacable que de los 15 sectores que componen el EMAE, 12 han crecido en abril. De esta manera, las ramas que más se destacan por su crecimiento fueron la Construcción (10,2%), Intermediación Financiera (9,4%), Pesca (10,8%), Minería (5,9%) y Comercio Minorista (5,5%)", precisó un informe de la consultora ACM", señala el informe.
Por la devaluación y la sequía, la economía cayó después de 14 meses en alza
Hay varios factores que van a determinar cómo continuará la actividad de ahora en adelante.
Aunque la mayoría ya descuenta que hasta septiembre los números seguirán siendo negativos, en el último trimestre del año podría tener lugar un repunte, aunque atado a ciertas condiciones.
"En el segundo y tercer trimestre vamos a tener caída de la actividad por lo que técnicamente será una recesión. Y para el cuarto no hay nada que indique que vaya a levantar. Todos los factores operan a la baja: el recorte del gasto público que significará menos obra pública, la caída del salario real por la mayor inflación. No hay nada hoy por hoy que pueda jugarte a favor. Igual falta mucho y se puede revertir", analizó Kalos.
Por su parte, Caamaño consideró que "en el tercer trimestre habrá que ver cómo será la caída. Ahí ya no tendrás efecto sequía sino más bien volatilidad de la economía", tras la corrida cambiaria y la devaluación, y afirmó que es "optimista con la cosecha de trigo a fin de año, y que Brasil (principal socio comercial de la Argentina) no se va a complicar desde lo político. Una estabilización ya tendrá de por sí un efecto positivo".
ACM, en tanto, concluyó que espera "un freno en la actividad en los próximos meses por la extensión del fenómeno de la sequía, el impacto de la depreciación del peso y los recortes del gasto público (específicamente en obra pública) para cumplir las metas fiscales". En este escenario, la consultora revisó sus proyecciones de crecimiento "en torno al 0,4% para 2018 con un segundo y tercer trimestre negativos en materia de crecimiento y una leve recuperación en el cuarto".
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2018-06-27 :
La conmovedora carta de Di María que emociona a todos en la previa de Argentina - Nigeria
El jugador compartió un escrito con el título "Bajo la lluvia, en el frío, de noche", donde contó su lucha personal para llegar hasta donde está y respondió a las críticas que recibe la Selección.
A horas del partido clave entre Argentina y Nigeria, que definirá si la Selección clasifica a octavos de final, Ángel Di María publicó una conmovedora carta donde contó su lucha personal para llegar hasta donde está.
Con el título "Bajo la lluvia, en el frío, de noche", el jugador publicó el escrito en el sitio theplayerstribune.com en donde repaso su infancia, sus comienzos en el futbol, el apoyo de sus padres, la carta del Real Madrid en plena final del Mundial 2014, los momentos junto a su hija y también respondió a las críticas que recibe la Selección.
La carta completa:
Me acuerdo cuando recibí la carta del Real Madrid. La rompí antes de abrirla.
Esto pasó en la mañana de la final del Mundial 2014, exactamente a las 11. Yo estaba sentado en la camilla a punto de recibir una infiltración en la pierna. Me había desgarrado el muslo en los cuartos de final, pero con la ayuda de los antiinflamatorios ya podía correr sin sentir nada.
Les dije a los preparadores estas palabras textuales: "Si me rompo, déjenme que me siga rompiendo. No me importa. Sólo quiero estar para jugar".
Y ahí estaba, poniéndome hielo en la pierna, cuando el médico Daniel Martínez entró al cuarto con un sobre en la mano y me dijo: "Ángel, mirá, este papel viene del Real Madrid". "¿Cómo? ¿Qué me estás diciendo?", le dije.
Me contestó: "Bueno, ellos dicen que no estás en condiciones de jugar. Y nos están forzando a que no te dejemos jugar hoy".
Inmediatamente entendí lo que estaba pasando. Todos habían escuchado los rumores de que el Real quería comprar a James Rodríguez después del Mundial, y yo sabía que me querían vender para hacerle lugar a él. Así que no querían que su jugador se rompiera antes de venderlo. Era así de sencillo. Ese es el negocio del fútbol que la gente no siempre ve.
Le pedí a Daniel que me diera la carta. Ni siquiera la abrí. Solamente la rompí en pedacitos y le dije: "Tirala. El único que decide acá, soy yo".
No había dormido mucho la noche anterior al partido. En parte porque los hinchas brasileños habían estado tirando fuegos artificiales y petardos durante toda la madrugada, pero incluso aunque hubiera estado todo en silencio, creo que igual no iba a poder dormir. Es imposible explicar la sensación que uno tiene antes de una final de un Mundial, cuando todo lo que alguna vez soñaste se te pasa por delante de tus ojos.
Sinceramente quería jugar ese día, incluso si se terminaba mi carrera. Pero tampoco quería hacerle las cosas más difíciles al equipo. Así que me desperté muy temprano y fui a ver a nuestro técnico, Alejandro Sabella. Teníamos una relación muy cercana, y si le llegaba a decir que quería jugar, seguramente él iba a sentir la presión de ponerme. Así que le dije honestamente, con una mano en el corazón, que él debía poner al jugador que él sintiera que tenía que poner.
"Si soy yo, soy yo. Si es otro, entonces será otro. Yo sólo quiero ganar la Copa. Si me llamás, voy a jugar hasta que me rompa", le dije.
Y entonces me largué a llorar. No lo pude evitar. Ese momento me había sobrepasado, era normal.
Cuando tuvimos la charla técnica antes del partido, Sabella anunció que Enzo Pérez iba a ser titular, porque estaba al cien por ciento en lo físico. Y bueno, juega él, todo bien. Igualmente, me hice una infiltración antes del partido, y después me di otra durante el segundo tiempo, así podía estar preparado para jugar, si me llegaba a tocar la chance de entrar.
Pero el llamado nunca llegó. Perdimos la Copa del Mundo. Fue el día más difícil de mi vida. Después del partido, los medios empezaron a decir cosas feas del por qué no había jugado. Pero lo que les estoy diciendo es la pura verdad.
Lo que todavía me da vueltas por la cabeza es ese momento en el que voy a hablar con Sabella y me largo a llorar enfrente de él. Siempre me voy a preguntar si él pensó que yo lloraba porque estaba nervioso.
Y en verdad, no tuvo nada que ver con los nervios. Estaba totalmente emocionado por todo lo que ese momento significaba para mí. Estábamos tan cerca de lograr el sueño imposible.
Las paredes de nuestra casa supuestamente eran blancas. Pero nunca me las acuerdo como blancas.
Al principio, eran grises. Después se pusieron negras, por el polvillo del carbón. Mi papá era un trabajador del carbón, pero no de los que trabajan en una mina. ¿Alguna vez has visto hacer carbón? Las bolsitas que comprás en cualquier negocio para hacer el asado vienen de algún lugar, y la verdad es que la carbonería es un trabajo muy sucio. Mi viejo solía trabajar abajo de un techo de chapa en nuestro patio y después le tocaba embolsar todos los pedazos de carbón para poder venderlos en el mercado. Bueno, no era sólo él. Tenía sus pequeños ayudantes, eh. Antes del colegio, nos despertábamos con mi hermanita para ayudarlo.
Teníamos 9 ó 10 años, que es la edad perfecta para embolsar carbón, porque lo podés transformar en un juego. Cuando llegaba el camión, teníamos que llevar las bolsas pasando por el living y después pasar por la puerta de entrada, así que en definitiva, toda nuestra casa quedaba totalmente negra.
Pero con eso comíamos, y de esa forma mi padre nos salvó de que nos sacaran la casa.
Durante un tiempo, cuando yo era un bebé, a mis padres les iba bien. Pero después mi papá trató de hacer una buena acción para alguien, y eso nos cambió la vida. Un amigo le pidió que le saliera de garante para su casa, y mi papá confió en él.
Pero el tipo dejó de pagar y de un día para el otro, desapareció. Así que el banco fue directamente a buscar a mi viejo, que se encontró ahogado teniendo que pagar por dos casas y encima tener que alimentar a nuestra familia.
Su primer negocio no fue el carbón. Trató de convertir la parte del frente de nuestra casa en un pequeño negocio. Compraba bidones de lavandina, cloro, detergentes, todas cosas de limpieza; después los dividía en botellitas y los vendía en nuestro living. Si vivías en nuestro barrio, no tenías que ir a un negocio para comprar un envase de CIF. Era carísimo. Entonces venías a lo de los Di María y mi mamá te vendía un pote por un precio mucho más conveniente.
Todo andaba bastante bien hasta que un día, el varoncito les arruinó todo y por poco no se mató. Sí, es verdad, ¡de chiquito yo era un hijo de puta!
No es que en verdad fuera malo, es sólo que tenía demasiada energía. Era hiperactivo. Un día, mi mamá estaba vendiendo en nuestro "negocio" y yo estaba jugando en el andador. El portón de entrada estaba abierto, cosa de que los clientes pudieran pasar, mi mamá se distrajo, yo empecé a caminar… a caminar… seguí caminando…. ¡tenía ganas de explorar, viste!
Me fui directo a la mitad de la calle y mi mamá tuvo que correr como loca para salvarme de que me atropellara un auto. Por la manera en que ella lo cuenta, fue bastante dramático. Ese fue el último día del negocio de limpieza de Di María. Mi mamá le dijo a mi papá que era demasiado peligroso, y que teníamos que buscar algo distinto.
Ahí fue cuando él escuchó que había una persona que traía los barriles de carbón de Santiago del Estero. Pero lo gracioso es que ni siquiera teníamos la plata como para poder vender carbón.
Mi viejo tuvo que convencer a esta persona para que le mandara los primeros cargamentos, cosa de que él los vendiera y así empezar a pagarle.
Así que cuando mi hermana o yo pedíamos por golosinas o cualquier cosa, mi papá nos decía: "¡Estoy pagando dos casas y encima un camión lleno de carbón!".
Me acuerdo de que un día estábamos embolsando el carbón con mi papá, y hacía mucho frío y llovía.
Estábamos abajo del techo de chapa. Era durísimo estar ahí. Después de un rato, yo me iba al colegio, que estaba más calentito. Pero mi papá se quedaba embolsando ahí todo el día, sin pausa.
Porque si no lograba vender el carbón ese día, nosotros no teníamos nada para comer, así de simple. Y yo pensaba, y de verdad lo creía: Va a llegar un momento en que todo cambie para bien.
Por eso, yo al fútbol le debo todo.
A veces, ser un quilombero tiene sus beneficios. Yo empecé en el fútbol muy temprano, porque a mi vieja la estaba volviendo loca. Me había llevado al pediatra cuando tenía 4 años, y le dijo: "Doctor, no para un segundo de correr. ¿Qué puedo hacer?".
Y como era un buen médico argentino, obviamente le contestó: "¿Qué puede hacer? Fútbol".
Así empecé mi carrera futbolística.
Estaba obsesionado. Era lo único que hacía. Jugaba tanto pero tanto a la pelota, que cada dos meses, los botines se me hacían bolsa. Mi mamá me los pegaba con Poxi-ran, porque no teníamos la plata para comprar nuevos. Cuando tenía 7 años, ya debía ser bastante bueno, porque después de meter 64 goles para el equipo de mi barrio en el año, mi mamá viene un día y me dice: "Los de la radio quieren hablar con vos".
Fuimos a la radio para que me hicieran una nota. Era tan tímido que apenas si pude hablar.
Ese año, mi papá recibió un llamado del entrenador de Rosario Central. Le dijo que me quería ver jugar ahí. La verdad es que fue una situación muy graciosa, porque él siempre fue fanático de Newells Old Boys. Mi mamá es muy hincha de Central. Si no sos de Rosario, no vas a poder entender nunca la pasión y la rivalidad que hay.
Es a muerte. Cada vez que se jugaba el clásico, mis viejos gritaban como locos, se dejaban los pulmones en cada gol, y el que ganaba se la pasaba cargando al otro por un mes.
Así que se imaginan lo emocionada que estaba mi mamá cuando se enteró de que me llamaban de Central.
Mi papá dudaba: "Uh, no sé, es medio lejos. ¡Son 9 kilómetros! No tenemos auto. ¿Cómo lo vamos a llevar hasta allá?".
Y mi mamá le dijo: "¡No, no, no! No te preocupes, yo lo llevo. ¡No es ningún problema!".
Y ahí es cuando nació Graciela.
Graciela era una bicicleta amarilla, oxidada, con la que mi mamá me llevaba todos los días al entrenamiento. Tenía un canastito adelante y espacio para llevar uno más atrás, pero había un problema, porque mi hermanita también tenía que venir con nosotros. Entonces mi papá con una sierra le cortó un cuadrillo de cada lado del canastisto, que es donde se sentaba mi hermana.
Así que imaginen esto: una mujer andando en bicicleta por todo Rosario, con un pibe atrás y una nenita adelante, más un bolso deportivo, con mis botines y algo de comer,en el canasto de adelante. En subida. En bajada. Pasando por los barrios más difíciles. Bajo la lluvia. En el frío. De noche. No importaba. Mi mamá sólo seguía pedaleando.
Graciela nos llevaba donde tuviéramos que ir.
Así y todo, la verdad es que mi época en Central no fue fácil. De hecho, creo que si no fuera por mi mamá, habría dejado el fútbol. No una vez, sino dos. Cuando tenía 15 y todavía no había crecido, tenía un técnico que estaba bastante loco. Le gustaban los jugadores muy físicos y agresivos, y ese no era demasiado mi estilo, viste. Un día, no salté en un córner y al terminar el entrenamiento, nos juntó a todos y ahí, se dio vuelta y me miró. "Sos un cagón, sos un desastre. Nunca vas a llegar a nada. Vas a ser un fracaso",dijo.
Me destruyó. Antes de que terminara de hablar, yo ya me había largado a llorar delante de todos mis compañeros, y al toque me fui de la cancha corriendo.
Cuando llegué a mi casa, me fui directo a mi pieza para llorar solo. Mi mamá se dio cuenta de que había pasado algo, porque cada vez que volvía de un entrenamiento, lo primero que hacía era dejar las cosas y salir a la calle a seguir jugando a la pelota. Entró en mi habitación y me preguntó qué pasaba. Me dio un poco de miedo contarle toda la verdad, porque me preocupaba que agarrara la bici y se fuera pedaleando hasta el club para darle una trompada al técnico. Ella era una persona muy tranquila, pero si le tocabas a uno de los nenes, agarrate… ¡man, empezá a correr!
Le dije que me había metido en una pelea, pero se dio cuenta de que era mentira. Así que hizo lo que todas las madres del mundo hacen en esa situación: llamó por teléfono a la madre de un compañero para saber qué había pasado.
Cuando volvió a mi cuarto, yo seguía llorando y le dije que quería dejar el fútbol. Al día siguiente, no podía ni salir de mi casa. No quería ir al colegio. Me sentía humillado. Pero mi mamá se sentó en mi cama y me dijo: "Vas a volver, Ángel. Vas a volver hoy. Y a ese le vas a demostrar".
Volví al entrenamiento ese día y ahí pasó una cosa increíble. Para empezar, ninguno de los chicos se burló de mí, al contrario, me ayudaron. En cada pelota que venía por arriba, los defensores me dejaban ganar de cabeza. Casi que se aseguraban de que me sintiera seguro. Y eso que el fútbol siempre es competitivo, especialmente en Sudamérica. Cada uno que juega está tratando de tener una vida mejor, viste. Pero siempre, siempre me voy a acordar de ese día, porque mis compañeros vieron que estaba sufriendo y me ayudaron.
Así y todo, yo era muy chiquito y flaquito. A los 16, todavía no me habían promovido, y mi papá se empezó a preocupar. Una noche estábamos sentados en la cocina y me dijo: "Tenés tres opciones: Podés trabajar conmigo. Podés terminar la escuela. O podés probar otro año más con el fútbol. Pero si no funciona, vas a tener que venir a trabajar conmigo".
No dije nada. Era una situación complicada. Necesitábamos la plata. Pero ahí saltó mi mamá y dijo: "Un año más en el fútbol".
Eso fue en enero.
En diciembre de ese año, en el último mes del plazo que nos habíamos puesto, debuté en Primera con Rosario Central.
Desde ese día empezó mi vida deportiva. Pero en verdad, la lucha había empezado mucho antes. Empezó con mi mamá pegándome los botines para poder seguir usándolos, y pedaleando con Graciela bajo la lluvia. Incluso cuando debuté profesionalmente en la Argentina, todavía era una lucha. Creo que la gente que no es de Sudamérica no puede terminar de entender cómo es. Hace faltar vivir ciertas experiencias para creerlas.
Nunca me voy a olvidar cuando nos tocó jugar un partido de Libertadores en Colombia contra Nacional de Medellín. El avión no es es mismo que cuando estás en la Premier League o en La Liga. Ni siquiera es el mismo que cuando jugás en Buenos Aires. Por entonces, Rosario no tenía aeropuerto internacional. Te presentabas en ese pequeño aeropuerto, y el primer avión que estuviera ese día era al que te subías. No hacías preguntas.
Así que nos presentamos para ir a Colombia… y en la pista había uno de esos aviones enormes de carga. ¿Viste esos que tienen una rampa atrás, en los que suben autos y containers? Bueno, ése era nuestro avión. Un Hércules.
Bajan la rampa y ahí los trabajadores empiezan a cargar colchones. Y los jugadores nos mirábamos entre nosotros como diciendo… ¿¡Qué!?
Y nos subimos al avión, y los de mantenimiento que nos dicen: "No, ustedes van atrás, chicos. Acá tienen, usen estos auriculares".
Nos tuvieron que dar esos protectores auditivos gigantescos que usan los militares para tapar el ruido. Nos subimos y había algunos asientos y los colchones para que nos sentáramos. Por 8 horas. Para un partido de Copa Libertadores. Cerraron la rampa y se puso todo negro. Y ahí estábamos nosotros, en los colchones, con los cosos estos sobre las orejas, casi sin poder escucharnos a nosotros mismos. Y el avión empieza a carretear, y nos empezamos a mover, y después en el despegue, nos vamos todos para atrás, y uno de los compañeros grita: "¡Nadie toque el botón rojo! ¡Si se abre esta puerta, nos vamos todos a la mierda!".
Fue increíble. Si no lo hubiera vivido, sería difícil de creer. Pero están mis compañeros de testigos. Pasó de verdad. Esa fue nuestra versión de un avión privado. ¡Un Hércules!
Aunque no lo crean, ese recuerdo me da un poco de alegría. Cuando estás tratando de triunfar en el fútbol argentino, tenés que hacer lo que sea necesario. Y al avión que aparezca ese día, te subís sin hacer preguntas.
Después, si te llega la oportunidad, te tomás el avión con un boleto de ida. Para mí, esa oportunidad fue en Portugal con el Benfica. Quizás muchos hoy miran a mi carrera y dicen: Wow, se fue al Benfica, después al Real Madrid, al Manchester United, al PSG, y les parece fácil. Pero no se dan una idea de cuántas cosas pasaron en el medio.
Cuando llegué al Benfica, apenas si jugué durante dos temporadas. Mi papá dejó el trabajo para irse a Portugal conmigo, y tuvo que estar separado por un océano de distancia con mi mamá. Había noches en que lo escuchaba hablando por teléfono con ella, y lloraba de lo que la extrañaba.
Por momentos, todo parecía como un gran error. No jugaba, lo único que quería era irme, volver a casa.
Hasta que los Juegos Olímpicos de 2008 cambiaron mi vida. Me convocaron de la Selección a pesar de que yo no jugaba nunca para el Benfica. Nunca me lo voy a olvidar. Ese torneo me dio la oportunidad de jugar con Leo Messi, el extraterrestre, el genio. Nunca me divertí tanto jugando al fútbol como en ese torneo. Lo único que tenía que hacer era correr al vacío. Empezaba a correr, y la pelota me llegaba al pie. Como si fuera magia.
Los ojos de Leo no son como los tuyos o los míos. Miran de lado a lado, como los de cualquier ser humano. Pero él también es capaz de mirar a todos desde arriba, como un pájaro. No entiendo cómo es posible, pero es así.
Hicimos todo el camino hasta llegar a la final contra Nigeria, y ese probablemente haya sido el día más increíble de mi vida. Meter el gol que le da el oro a la Selección… no se pueden imaginar la sensación.
Tienen que entender que yo tenía 20 años y ni siquiera jugaba en el Benfica. Mi familia estaba separada. Estaba en un momento de desesperación antes de que me llegara esa convocatoria. En sólo dos años, gané la medalla de oro, empecé a jugar en el Benfica y me vendieron al Real Madrid.
Fue un momento de orgullo no sólo para mí, sino también para toda mi familia y para todos mis amigos que me apoyaron durante todos esos años. Me dicen que mi padre era mejor jugador que yo, pero se rompió las rodillas cuando era joven y su sueño de ser futbolista murió. Y me dicen que mi abuelo todavía era mejor que él, pero perdió las dos piernas en un accidente de tren, y ahí murió su sueño.
Mi sueño estuvo cerca de morir tantas veces.
Pero mi papá siguió trabajando bajo el techo de chapa… mi mamá siguió pedaleando…. y yo seguí corriendo al vacío.
No sé si ustedes creen en el destino, pero cuando metí mi primer gol para el Real Madrid, ¿saben el nombre del equipo contra el que jugábamos?
Hércules CF.
Fue un largo camino.
Pero quizás ahora entiendan por qué estaba llorando delante de Sabella antes de la final del Mundial 2014. No estaba nervioso. No estaba preocupado por mi carrera. Ni siquiera estaba preocupado por no empezar el partido.
Con una mano en el corazón, la verdad es que lo único que quería era que lográramos nuestro sueño. Quería que se nos recordara como leyendas en nuestro país. Y estuvimos tan cerca.
Por eso es tan decepcionante cuando veo la reacción que hay con el equipo en los medios en Argentina. Hay momentos en que el pesimismo y las críticas se van de las manos. No es sano. Somos todos seres humanos, en nuestras vidas nos pasan cosas que la gente no llega a ver.
De hecho, justo antes del final de las Eliminatorias, empecé a ir a un psicólogo. Estaba pasando un momento complicado en mi cabeza, y normalmente puedo confiar en mi familia para salir de esas situaciones. Pero esta vez, la presión de la Selección era demasiado grande, así que fui a un psicólogo y realmente me ayudó. En los últimos dos partidos, me sentí mucho más suelto y relajado.
Me recordé a mí mismo que formaba parte de uno de los mejores equipos del mundo, y que estaba jugando para mi país, viviendo el sueño que tenía desde chico. A veces, como profesionales, nos podemos olvidar de estas pequeñas cosas.
El juego volvió a transformarse en un juego.
Pienso que en esta época, la gente te sigue en Instagram o en You Tube y sólo ven los resultados, pero no ven el precio. No saben lo que viviste para llegar hasta ahí. Me ven sosteniendo a mi hija y sonriendo con la Champions League en la mano y se piensan que todo es perfecto. Pero quizás no saben que justo un año antes de que nos sacaran esa foto, ella nació prematura y pasó dos meses en el hospital, conectada a un montón de cables y de tubos.
Quizás me ven llorando con la Copa y se piensen que yo lloro por el fútbol. Pero en realidad estoy llorando porque mi hija está ahí en mis brazos para vivir ese momento conmigo.
Ven la final del Mundial, y todo lo que ven es un resultado. 0-1. Pero no ven todo lo que muchos de nosotros tuvimos que luchar para poder llegar hasta ese momento. No saben sobre nuestras paredes del living que de blancas se transformaban en negras. No saben sobre mi mamá andando con Graciela bajo la lluvia y en el frío, por sus hijos.
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