La maldad y la perversión humana no conocen límites. Los múltiples casos que ocurren a cotidiano dan prueba de ello, pero en la historia que los seres humanos hemos sabido construir, hay páginas, verdaderamente, aterradoras. Erzsebet Bathory, condesa de Hungría entre los años 1560 y 1614, posee uno de los capítulos más estremecedores de las páginas negras de esa historia. Noble de nacimiento, ya en la adolescencia, esta singular mujer, dio muestras de su inigualable perversidad. Sospechada de lesbianismo y actuando en un contexto de absoluta impunidad, atrajo a su castillo, torturó, abusó sexualmente y mató a más de 600 personas. Organizaba fiestas macabras en las que la tortura y la vejación de jóvenes doncellas de los alrededores, eran el número principal. Asistida por un grupo de fieles sirvientas, la Condesa Bathory, desarrolló su vida de crímenes y orgías durante décadas, hasta que una intervención de la justicia hizo que fuese descubierta y condenada. El 21 de agosto de 1614, la malvada condesa húngara, terminó sus días, no sin antes ser condenada a cadena perpetua, pasar recluida en su habitación los últimos tres años de su vida y protagonizar uno de los párrafos más sádicos de la historia universal. |