Enrico Bernardi, un italiano casi desconocido, es considerado por muchos como el padre de la motocicleta. Habiendo estudiado matemáticas, prontamente abandonó esos campos de conocimiento y se dedicó a la mecánica. Sus estudios con distintos tipos de motores, lo llevaron a fabricar bicicletas, triciclos y cuatriciclos que fueron todo un adelanto tecnológico para la época. A fines del siglo XIX, inventó un vehículo de dos ruedas al que agregó un motor, impulsado por nafta, y que recorrió 60 mil kilómetros sin tener desperfecto alguno. Se trató del primer motociclo a nafta del mundo y el que mucho consideran como el primer ejemplar de las actuales motocicletas. En 1919, Enrico Bernardi, que había nacido en Verona 78 años antes, abandonó este mundo para siempre, dejando su legado mecánico para la posteridad. |