En nuestros tiempos, muy en boga se encuentra la utilización de la palabra esotérico. Generalmente, suele designar algo oculto, por ello, se lo asocia con prácticas de ocultismo, relacionadas con la magia negra, el espiritismo o cuestiones afines. Sin embargo, el origen del término, poco tiene que ver con eso. Fue Pitágoras, el célebre pensador griego, quien aparece como creador o, al menos, como principal impulsor de esta palabra. El la utilizaba para designar a sus alumnos más avanzados, los "esotéricos", que eran aquellos que podían comprender mejor lo que él explicaba en sus clases cotidianas. Los que no podían ingresar al habitáculo, en el que se llevaban a cabo las charlas del maestro, eran los "exotéricos", aquellos que no comprendían del todo o estaban en una etapa de iniciación. Por eso, con el devenir de los tiempos, el esoterismo fue lo que conocen unos pocos, y más tarde, aquello que resulta un misterio, pero con connotaciones religiosas o astrológicas. |