El cine mudo presenta varios nombres asociados con el humor: Charles Chaplin, Buster Keaton o Harol Lloyd, todos son actores. Sin embargo, hubo una actriz que descolló en los comienzos del cine, protagonizando o dirigiendo cintas que correspondían al género de la comedia o del humor. Se trata de Mabel Normand, una joven norteamericana que llegó a los estudios de cine de la mano de ese genial precursor del humor cinematográfico llamado Mack Sennet. Pronto la pareja fue más allá de las filmaciones y decidieron formalizar su vínculo. En un comienzo, Mabel Normand era la protagonista exclusiva de las tiras que rodaba su esposo, pero como éste estaba tan atareado, pronto comenzó Mabel también a dirigir. Esos fueron los tiempos felices, pues en 1922, Mabel Normand se vio envuelta en un misterioso asesinato, lo que marcaría el comienzo del fin de su, hasta entonces, exitosa carrera. El crimen no tuvo resolución, pero el impacto se sintió. Mack Sennet la abandonó y Mabel se casó con el actor Lew Cody. Filmó algunas películas más y con escasos 35 años de vida, dejó este mundo afectada por una letal tuberculosis cuando corría el año 1930. |