Se sabe que todos tienen defectos, aunque muchas sean las virtudes. Es el caso de los griegos, quienes supieron brillar en variadas disciplinas de la actividad humana, dando basamento a gran parte de la cultura occidental que nosotros hemos heredado. Sin embargo, hay un detalle negativo, un detalle menor, pero negativo al fin. Parece que hubo algún griego, que contó con el aval de varios más, que al ver a un hipopótamo lo encontró muy parecido a un caballo. Como este animal, el hipopótamo, pasa casi todo el día en el agua, aquel griego decidió ponerle como nombre "caballo del río". Pues, en griego, hippos significa caballo y pótamos, río. Por supuesto, es absolutamente perdonable. |