Un jean o un pantalón de jean es, a no dudarlo, un signo de nuestros tiempos. Esta prenda de vestir está íntimamente asociada con los vaqueros norteamericanos, los famosos "cow-boys", pero, a pesar de ser casi un símbolo nacional yanqui, el jean no es oriundo de los Estados Unidos. Dicen algunos historiadores, que este tipo de tela se confeccionó por primera vez en una fábrica de Génova, ciudad del norte de Italia. Como en inglés, a Génova se la conoce con Gen, el nombre de la tela se popularizó así. Se le adjudica a un aventurero alemán, llamado Levi Strauss, haber introducido el jean en América del Norte. Levi Strauss habría llegado al oeste estadounidense con varios metros de esta tela, con el propósito de venderla como carpa, para los miles de buscadores de oro que habían invadido la California de aquella época, durante la llamada "Fiebre del Oro". Sin embargo, el negocio no fructiferó y a Strauss se le ocurrió una idea genial, hacer pantalones que fuesen agradables, cómodos y resistentes. |