Los "Cuatro Jinetes del Apocalipsis" son representaciones simbólicas de cuatro fenómenos que, si el fin de los tiempos llegase algún día, devastarían la faz de la Tierra. La muerte, la guerra, el hambre y la peste son los demonios escogidos para exterminar a la población mundial. En los tiempos que corren, quizás, la presencia de la peste ha vuelto a tomar protagonismo de la mano del tan temido SIDA. Siempre, bajo cualquier aspecto o denominación, la peste ha sido un auténtico flagelo de los seres humanos. Desde épocas remotas hasta fines de la Edad Media, la peste provocó más muertes que ninguna otra causa. El grado mayor de mortandad lo consiguió la peste bubónica (conocida como "peste negra"), cuando eliminó a unos 75 millones de personas en todo el mundo. Esto tuvo lugar en el siglo XIV, cuando la aludida enfermedad, que presentaba un contagio extremadamente alto, mataba al 99,99 por ciento de los enfermos. Contraer la peste era morir, por ello, en un lapso de unos 5 años, mató a la cuarta parte de la población europea. |