Cuando se habla de personas de muy avanzada edad, suele evocarse al personaje bíblico llamado Matusalén. De todos los patriarcas mencionados en La Biblia, es a Matusalén al que se le asigna mayor cantidad de siglos vividos, pero todos saben que estas cifras son inverosímiles, pues es imposible que una persona alcance los 900 años de vida. De las personas que existieron en los últimos 300 años, se afirma que corresponde a un ciudadano japonés el récord de longevidad. Se trata de Shigechiyo Izumi, nacido el 29 de junio de 1865 y muerto el 21 de noviembre de 1986. Este asombroso abuelo nipón vivió 120 años y 237 días, convirtiéndose en testigo presencial de épocas y acontecimientos que transcurrieron entre el Japón ceremonial de mediados del siglo XIX y la potencia tecnológica que supone el Japón finisecular. |