Teseo fue uno de los máximos héroes de la celebrada mitología griega. Una de sus máximas hazañas fue dar muerte al terrible Minotauro. Este monstruo -mitad hombre, mitad toro- devoraba personas en un laberinto sin salida que había en la isla de Creta. Llegado a aquel sitio, luego de titánica lucha, el héroe dio muerte a la bestia. Ayudado por un hilo mágico que le había dado Ariadna, su novia, Teseo logró salir del laberinto. Sin embargo la historia no tuvo un final feliz. Egeo, padre de Teseo, esperaba ansioso a su hijo. Luego de cada masacre realizada por el Minotauro, una embarcación trasladaba los restos de las víctimas, caracterizada por las velas negras, que indicaban el luto. Era tal la alegría de Teseo, que al retornar de su exitosa aventura, se olvidó de cambiar las velas por unas blancas que darían a su padre la señal de la victoria. Así, el rey Egeo, al divisar el barco desde la costa de su reino, creyó muerto a su hijo. Fue tal su amargura, que se arrojó al mar, quitándose la vida. Por ello, al mar que está ubicado en la costa oriental de Grecia, en su honor, se lo denomina Egeo. |