El camaleón es un lagarto de tamaño medio, aunque los hay
gigantes de unos 80 centímetros y otros diminutos de unos
pocos centímetros.
Su cuerpo es muy aplastado lateralmente.
Sus ojos pueden moverse independientemente.
Cada ojo se mueve con independencia del otro.
La lengua del camaleón no es bífida, como en la mayor parte
de los lagartos, sino que adopta la forma de una catapulta,
muy gruesa en el extremo, y puede proyectarse con enorme
rapidez a una distancia superior a la longitud de la cabeza y
el tronco del animal juntos..
Una vez atrapada y adherida la presa a la punta de la lengua,
ésta desaparece con la misma rapidez en el interior de la
boca.
El camaleón disfruta de la capacidad de cambiar de color
según el entorno en el que se encuentre.
Un importante número de camaleones adquieren durante el sueño
una coloración pálida, blancuzca, que , como un artefacto
luminoso, permite descubrirlos fácilmente entre el oscuro
ramaje donde durante el día su color les protegería
perfectamente.
Las extremidades del camaleón son largas y delgadas y
sostienen el cuerpo a cierta altura.. |