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2017-03-27 :
Con gran éxito comenzó el karting Mercedeño
El domingo 26 de marzo, en el Circuito 5 de Julio, se corrió la primera fecha del campeonato mercedeño de Karting, el público se acercó de forma masiva a disfrutar de la primera actividad del año en nuestra Ciudad.
Con más de 30 máquinas, con pilotos de Santa Lucias, Capital, Curuzú Cuatiá y los locales, inicio el Campeonato Mercedeño de Karting.
En la entrega de premios, estuvo presente el Intendente Municipal, Víctor Cemborain, acompañado por Secretarios, Directores y Encargados de Áreas.
Podio de la primera Fecha:
Categoría 170 kg:
1º 4, Pedro Paíz - Mercedes
2º 10, Horacio Benítez – Mercedes
3º 8, Natalia Álvarez - Mercedes
4º 1, Gonzalo Álvarez - Mercedes
5º 27, Rolando Moulin - Mercedes
Categoría 190 kg:
1º 2, Jorge García Loza - Mercedes
2º 10, Joaquín Gauna – Santa Lucia
3º 5, Ariel Quiroz - Mercedes
4º 22, Carlos Borba – Curuzú Cuatiá
5º 21, Julio Villalva – Corrientes
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2017-03-25 :
1976 - 24 de MARZO - 2017 El peronismo y el golpe de estado de marzo de 1976
“Estamos rodeados de acechanzas, y cuando vemos sucumbir a nuestros vecinos que como nosotros ansían liberarse, tenemos que poner las barbas en remojo. El ejemplo de Chile ha de ser valioso para nosotros, porque el mundo del presente se conjuga más en todas las fronteras que en el interior vernáculo, que en un tiempo pudo ser refugio para la nacionalidad y que hoy, amenazada por la acción de los imperialismos ha dejado de ser invulnerable a la conquista y la dependencia” (J.D. Perón. Mensaje del 21/09/73).-
Quienes hemos sido parte activa y protagonistas del proceso político que vivió nuestra Patria durante el curso de las últimas décadas, no podemos pecar de la ominosa complicidad del silencio, tampoco resignar nuestro compromiso de oficiar de correa de trasmisión de los hechos históricos protagonizados por nuestro pueblo, y menos traicionar la memoria de nuestros mártires, cuyas vidas segadas constituyen un tributo de sangre por y para la causa justa de la liberación nacional y social de los desposeídos y por la integración emancipadora de la Patria Grande de toda dependencia neocolonial.-
El 24 de marzo de 1976 un nuevo golpe de Estado interrumpía el proceso democrático sustentado en la Constitución Nacional y en el voto legitimante de las mayorías populares, para abrir cauces a una de las etapas más oprobiosa del devenir histórico de la Nación. Sería una falacia afirmar que, el golpe de Estado de marzo de 1976 fue una asonada golpista simplemente militar a la cual fueron ajenos sectores políticos y sociales, como también sería falaz afirmar que, aquél golpe militar careció de impronta ideológica y que, fue ajeno a la lucha histórica de nuestro pueblo contra la oligarquía tradicional dominante, asociada desde siempre al imperialismo de turno.-
Es difícil sino imposible comprender las razones del golpe de Estado de marzo de 1976 sin bucear los antecedentes históricos, y en particular, la influencia del Peronismo en las masas populares a partir del 17 de octubre de 1945. Los cambios estructurales que se produjeron a partir de febrero de 1946, el proceso nacionalizante e industrializador, la dignificación y la participación política de la clase trabajadora y por fin, la política exterior de integración latinoamericana y de autodeterminación que signó a la Tercera Posición Peronista, marcaron a fuego un modelo de país distante e incompatible con el modelo agro-exportador colonizante de la oligarquía tradicional, identificada ideológicamente por sus intereses de clase con el liberalismo económico y sus variantes.-
La similitud entre las medidas políticas y económicas adoptadas por la dictadura de septiembre de 1955 y las adoptadas “manu militari” por la dictadura cívico-militar de marzo de 1976, al igual que sus consecuencias sociales, son casi como un calco, tal como naturalmente correspondía a los patrones ideológicos de la oligarquía triunfante. En efecto, al igual que lo que ocurrió en septiembre de 1955, se sometió a la economía nacional a las recetas neoliberales del FMI (inmediatamente producido el golpe de 1976 el FMI liberó de inmediato un préstamo a la dictadura triunfante); al igual que lo ocurrido en 1955, se dejó sin efecto la planificación de la economía (el Plan Trienal para la reconstrucción y la liberación nacional); al igual que lo ocurrido en 1955, la dictadura dejó sin efecto la Carta Orgánica del Banco Central y la nacionalización de los depósitos bancarios; al igual que lo que ocurrió en 1955, la dictadura de marzo de 1976 dejó sin efecto la Ley de radicación de capitales extranjeros y dictó una nueva ley funcional a los intereses de los monopolios foráneos; al igual que lo ocurrido en 1955, la dictadura de marzo de 1876 anuló los acuerdos comerciales bilaterales con los países socialistas y del Tercer Mundo y sometió a la Patria al sistema multilateral de comercio y de pagos emergente de los Acuerdos de Bretton Woods (USA 1944); al igual que lo ocurrido en septiembre de 1955, la dictadura de 1976 abandonó la política exterior de la Tercera Posición (integración latinoamericana e incorporación de la Patria al Movimiento de Países No Alineados) y sometió al país a la política imperialista hegemonizada por Estados Unidos; al igual que lo ocurrido en septiembre de 1955, la dictadura de 1976 disolvió el Congreso, las Legislaturas provinciales e integró una nueva Corte Suprema de Justicia (funcional a los designios políticos y económicos de las clases dominantes); al igual que lo ocurrido en 1955, la dictadura de 1976 intervino la C.G.T. y las organizaciones sindicales, encarceló, torturó y asesinó a dirigentes, cuadros y activistas gremiales, congeló las paritarias, decretó la interdicción de toda actividad sindical y anuló los controles de precios de los productos de la canasta familiar; al igual que lo ocurrido en 1955, la dictadura de marzo de 1976 llevó la represión a límites crueles e inhumanos sin parangón en la historia patria (el bombardeo de Plaza de Mayo de junio de 1955 y los fusilamientos de “José León Suarez” de 1956, y los secuestros, torturas y desapariciones físicas que signaron el terrorismo de Estado a partir de marzo de 1976), etc.- Las funestas consecuencias sociales de los cambios estructurales producidos en el país a partir de marzo de 1976, no le van a la saga de los que se operaron a partir de septiembre de 1955. Al igual que lo ocurrido a partir de septiembre de 1955, a partir de marzo de 1976 el nivel del empleo cayó en un 34% entre 1976 y 1983, la participación de los trabajadores en el PBI que hacia 1974 era del 47% se redujo en 1983 al 30%, los índices de pobreza pasaron del 5,8% en 1974 al 37,4% en 1983 y la deuda externa (heredada de los tiempos de la dictadura de Lanusse y Cía) que hacia 1975 era de 7.875 millones de U$S, se elevó a la friolera de 45.069 millones de U$S hacia 1983. Tal el resultado de las políticas neoliberales, cuya aplicación fue posible a partir de marzo de 1976, gracias a la abolición del Estado Constitucional de Derecho y a la ejecución a rajatabla de una política represiva, que al igual que lo ocurrido a partir de septiembre de 1955, tenía un objetivo fundamental de fondo: destruir las estructuras económicas y sociales instaladas por el Peronismo y provocar sino la destrucción, el vaciamiento ideológico del Movimiento Peronista. No es accidental que, ya siendo Ministro de Economía Martinez de Hoz (conspicuo exponente de la Sociedad Rural Argentina y de las clases dominantes) sentenciara: “Un lustro, pensábamos, era el tiempo necesario para revertir los treinta años de atraso a los que el peronismo nos había sometido”.-
El objetivo del golpe de Estado de marzo de 1976, no fue erradicar el estado insurreccional que supuestamente amenazaba la paz y el orden institucional. Virtualmente extinguida y en dispersión la guerrilla urbana (producto de sus errores y falto de apoyo popular); López Rega en el exterior desde julio de 1975 (tras el paro y movilización de la C.G.T.); funcionando a pleno el Congreso, los partidos políticos, los sindicatos, y los Jueces de la Constitución, habiendo convocado el Poder Ejecutivo –por presión de los mandos militares- a elecciones anticipadas para el mes de octubre de 1976, nada justificaba la asonada golpista de marzo de 1976 como no fuera restablecer a pleno el poder oligárquico, conservador y pro imperialista y el modelo agro-exportador dependiente, y liquidar –mediante el exterminio físico- lo mejor de la conciencia nacional y revolucionaria de nuestro pueblo. De lo primero (restablecimiento del orden liberal conservador-dependiente), se encargaría Alfredo Martínez de Hoz (confeso “gorila”) y su programa del 2 de abril de 1976, y de lo segundo, los mandos militares de la época, culturalmente forjados en la escuela de “la doctrina de la seguridad nacional”. El lock out patronal de la oligarquía agro ganadera de la SRA y de la CARBAP nucleadas en la APEGE a partir de febrero de 1975, sus declaraciones golpistas y por fin, la costosa solicitada del 24 de marzo de 1977 (diario Clarín) exigiendo la profundización de la política reaccionaria y antinacional del mentado “Proceso” y el exterminio físico de una generación (“…Debemos desarmar el andamiaje creado por casi 35 años de una lenta pero sistemática estatización socializante……La Sociedad Rural Argentina reitera frente a los productores y la ciudadanía en general su apoyo a toda acción que signifique completar el proceso iniciado el 24 de marzo de 1976, para lograr así los fines propuestos que en definitiva son los grandes objetivos nacionales”),son datos históricos que revelan que, Isabel Perón no cayó por sus errores políticos –que los tuvo- sino porque, la instancia democrática que se avecinaba (los comicios anticipados para octubre de 1976), no le aseguraba a las clases dominantes y al imperialismo la posibilidad de que su proyecto tuviere resultado electoral exitoso. El tiempo demostraría que para lograr su objetivo, se necesitaría –tal como ocurrió- siete años de represión criminal, de censura inquisitiva, de desmovilización política y sindical y de un brutal vaciamiento cultural, funcional a la prédica consumista y pasatista del stablishment dominante.-
Es importante consignar que, aquél golpe criminal no fue ajeno a la política imperialista de Estados Unidos en el continente, al punto tal que, fue Estados Unidos la primera potencia extranjera que reconoció la supuesta legitimidad política a la dictadura militar.-
Consecuente con los intereses de clase a los cuales respondía la dictadura cívico-militar de Videla-Martinez de Hoz, comenzó el proceso de flexibilización del Derecho Laboral (luego continuado y profundizado por Menem y De La Rúa), eliminando de un plumazo los 25 artículos de la Ley de Contrato de Trabajo que más resistencia había provocado en los socios de la Unión Industrial Argentina, a lo que sumaría la derogación del Estatuto del Personal Bancario y del Seguro, el Laudo gastronómico y la suspensión de la totalidad de las Convenciones Colectivas de Trabajo. Simultáneamente se intervino la CGT y los sindicatos más representativos y con mayor gravitación política en el seno del movimiento obrero organizado de aquellos años, a la vez que se encarcelaba y se decretaba la interdicción sindical de la casi totalidad de la dirigencia gremial en actividad. Mientras los denominados “grupos de tareas” secuestraban, torturaban y ejecutaban a dirigentes de límpida trayectoria sindical, tales como Jorge Di Pascuales (Farmacia), Atilio Santillan y Benito Romano (FOTIA), René Salamanca (SMATA), Isauro Arancibia (Sindicato Docente de Tucumán) y Oscar Smith (Luz y Fuerza-Capital), entre otros, igual suerte correrían cientos de delegados de fábricas. No tuvo mejor suerte el co-autor de la Ley de Contrato de Trabajo Dr. Norberto Centeno –y otros colegas-, secuestrado y brutalmente asesinado hacia el año 1977 en lo que se conoce como “la noche de las corbatas”.
Hoy que, con el voto popular se ha instalado en la Casa de Gobierno un conspicuo exponente del stablisment dominante (nativo y extranjero) –paradójicamente apoyado por un Radicalismo que, ha renegado de las banderas históricas de Alem, Yrigoyen y Alfonsín- se impone más que nunca, revivificar para la conciencia colectiva de nuestro pueblo –sin dogmatismo y sin sectarismo- la historia real, la ideología revolucionaria, la tradición de lucha y la mística militante que alguna vez hizo posible la Patria socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana, en el convencimiento que: “los pueblos que no luchan por su liberación, merecen la esclavitud” (Juan Domingo Perón).-
CORRIENTES, marzo de 2017.-
Por el Centro de Estudios y de Investigaciones
Históricas “JUAN DOMINGO PERÓN”
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